Tell me you love me, too. ( tell me you love me, too )

Diario de un Seductor

16 de Marzo
Que bello es estar enamorado y qué extraño resulta caer en la cuenta! Esa es la diferencia. Podría incluso a la locura pensando que la he perdido por segunda vez y, pese a todo, experimentando una sensaciòn de alegría. Su imagen ondea indefinida ante mi espíritu. Y la veo tanto en un aspecto ideal como en su figura real, que es lo atrayente. No tengo impaciencia: ella vive en la ciudad y esto es suficiente. Su verdadera imagen deberá aparecer. Todo debe paladearse a largos intervalos...
Podría no sentirme tranquilo? Los dioses, sin duda, deben quererme, pues me concedieron la rara felicidad de enamorarme una vez más. Ni el arte ni la doctrina podrían lograrme ese divino don que es la beatitud. Deseo experimentar durante cuánto tiempo el amor puede mantenerme entre sus garras.
Pues amo este amor con una ternura que ni siquiera sufrí por mi primer cariño. El azar propicio aparece tan rara vez que cuando se presenta o se encuentra, hay que saberlo agarrar con toda la fuerza, el seducir a una muchacha no es un arte, pero sí lo es, y cómo! , saber encontrar a una muchacha que merezca ser seducida.
El amor encierra muchos misterios, y misterio, quizá el mayor, es el primer enamoramiento. La mayoría de los hombres se lanzan por el camino del amor como frenéticos, se compromenten o hacen otras locuras similares y de este modo, logran echarlo todo a perder en un solo instante sin atisbar con claridad en su mente, ni lo que han conquistado ni lo que han perdido.